10 ago 2011

Una etapa de nuestra vida, donde no existen los problemas ni preocupaciones. No hay responsabilidades, ni nada por qué alarmarse. Por un muñeco hecho de trapo sos feliz y jugas todos los días con él… No te aburrís. No sufrís por amor, al contrario tenes cuatrocientos novios. En los cumpleaños te sentís una reina ese día en el que sos importante, que toda la atención va sobre vos, recibiendo muchos regalos, regalos y regalos. Donde todavía están esas ansias de que lleguen las navidades para esconderse y poder ver a PapaNoel, pedir barbies. El día en que se te cae un diente deseas con todas tus fuerzas que llegue el otro día para poder mirar debajo de tu almohada y ver plata porque llego EL FAMOSO RATÓN PEREZ. También están LOS REYES… preparas el pastito, el agua y los zapatos, y luego corres al arbolito para ver si están los regalos y se comieron lo que preparaste. Cuando sentías el sentimiento de miedo, te decían no te preocupes agarra mi mano que nada va a pasar, y te sentías segura. Por todo eso, desearía volver a mi infancia.