9 ago 2011

Si, lo acepto, soy de esas que se duerme en la parte más interesante de la película, de esas que olvidan el 14 de Febrero, de las que llegan media hora tarde y sonríen mientras piden perdón, de las que hace la maleta cinco minutos antes de salir de viaje, de las que piensa que el orgullo es lo último que se pierde, acepto que soy la más cabezona y negativa del planeta, que llevo el cel en el bolsillo aunque sea cancerígeno y que primero actúo y luego pienso, miento bastantes veces, mentiras piadosas, eso sí. Que soy el ser más imperfecto y reconozco todos y cada uno de esos defectos, me equivoco repetidas veces y pido perdón hasta que los aceptan solo para hacerme callar. Nunca he mentido en eso del amor. He dicho que me enamore y nadie puede decir que no, dije que te amo y es cierto, ya perdone errores imperdonables, intente sustituir personas insustituibles y olvidar personas inolvidables, ya hice cosas por impulso, ya me decepcione de personas que pensé que nunca me decepcionarían, pero también yo decepcione a algunas. A veces abrace para proteger. Reí cuando no podía, ya hice amigos que creo que son eternos. Ya ame y fui amada, pero también fui rechazada, ya ame y no supe amar. Ya grite y salte de felicidad, ya viví de amor e hice juramentos eternos. Pero falle muchas veces. Ya llore oyendo música y viendo fotos, ya llame solo para escuchar una voz y me apasione con una sonrisa, ya pensé que moriría por tanta tristeza. Tuve miedo de perder a alguien especial, y termine perdiéndolo, pero sobreviví. Y todavía vivo; llena de errores y defectos y a quien no le guste, que se dé la vuelta, Y NO MIRE.