13 ene 2012

Últimamente, estoy abriendo los ojos… Me voy dando cuenta de las cosas que me van pasando, como que a los que llamas amigos, a veces, te clavan un puñal por la espalda, y yo soy muy rencorosa y orgullosa por todo jaja, no es un buen consejo. También me di cuenta que el que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen, esa frase tiene toda la razón no puede ser más real. Sé que todo pasa y que todo, absolutamente todo pasa por algo y no existen las casualidades. Me cuesta admitirlo, pero desde que se me fue mi tío quiero vivir todo como si fuera el último día, quiero disfrutar al máximo con alegría (como lo hacia él), porque todo se puede ir al carajo con extrema facilidad, y por más optimismo que tenga, algunas cosas no salen como quiero (tengo bastante mala suerte). Me fui dando cuenta que no importa si te tropezas con una piedra… el problema es que te guste la piedra, y con eso no hay con que darle. Definitivamente, ENTENDÍ que las segundas oportunidades no son buenas, creo que ya paso una vez… no la supiste aprovechar, listo, ¿o no? Lo tuviste, lo perdiste, nunca va a volver a ser lo mismo, la confianza ya no es la misma y es lo principal que tiene que tener una relación. Me encanta que la vida sea un boomerang, todo vuelve es fija. Si no te gusta lo que estás recibiendo, fíjate lo que estas dando… Que bien me hace descargar todo, creo que lo voy a hacer seguido (: